
Mientras Claudia Sheinbaum festeja sus 100 días de gobierno, del otro lado del tablero político no hay nada que festejar: llevamos más de tres meses sin oposición. Se dice fácil, pero se vive difícil. Si los partidos opositores habían sido mandados a la lona en 2018 y lograron salir del rincón de las golpizas con un 2021 esperanzador, el 2024 los mandó de plano al basurero.
