Es difícil darse cuenta de cómo poco a poco el teléfono móvil se fue colando en todas las esferas de la vida diaria. Y es fácil sobresaltarse al entrar por primera vez que en el panel Tiempo de uso en iOS, o Bienestar digital en Android, y comprobar el tiempo diario que dedicamos a la pequeña pantalla: de media, son más de tres horas de; y hasta seis, entre los más jóvenes. Si bien existe bastante controversia sobre la relación entre el uso del smartphone y los problemas de salud mental, hay un enfoque innegable: muy poca gente se levanta y piensa “hoy voy a pasar cuatro horas mirando el teléfono”; y, sin embargo, el dispositivo acaba absorbiendo nuestra atención durante ese tiempo sin que lo hayamos decidido.
