
Hoy hablamos de un objeto básico en cualquier hogar, que no es imprescindible, pero sí de gran utilidad. Tener un cesto para la ropa sucia en casa no es realmente necesario ya que, al fin y al cabo, la ropa se puede acumular en cualquier rincón. Sin embargo, no sería higiénico, y la habitación -por no decir, la casa entera- acabaría oliendo mal: a ropa manchada y sudada.



