La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) ha decidido dejar de prestar apoyo sanitario en el Hospital Universitario de Bashair, en Jartum, capital de Sudán, en una zona controlada por las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), debido a los incidentes frecuentes registrados en el centro médico, al que entraban combatientes armados y “amenazaban al personal médico” para obligarles a atenderles antes que a otros pacientes.
