Ha pasado tiempo suficiente desde el batacazo electoral del 2 de junio para que la oposición salga del coma, pero los signos de un rearme son casi imperceptibles todavía. Dos partidos, Acción Nacional (PAN) y Movimiento Ciudadano (MC) han hecho algunos cambios sin despertar gran interés. Y en el PRI sigue el mismo jefe. Las caras son las mismas o muy conocidas. El líder panista, Jorge Romero, pertenece al mismo grupo de su antecesor, Marko Cortés, y de Santiago Taboada, perdedor en la Ciudad de México. Jorge Álvarez Máynez fue el candidato electoral y acaba de asumir el liderazgo de Movimiento Ciudadano sin traumas ni rupturas. De todos, el partido naranja parece el único, por el momento, que podría cosechar éxitos a medio plazo, pero aún están faltos de propuestas que hagan sombra al poderío del partido del Gobierno, Morena. Si todo sigue igual, es probable que en las elecciones intermedias de 2027 todo siga igual. La presidenta mexicana sigue sin oposición interior, sus grandes frentes están al otro lado de la frontera.
